
Mantener el baño caliente sin riesgos
Seamos honestos: no hay nada peor que salir de una ducha caliente y encontrarse en un baño frío y húmedo. Queremos ese calor instantáneo, pero cuando se mezcla electricidad de alta tensión con agua y vapor, las cosas pueden volverse peligrosas rápidamente.
Por eso, diseñamos nuestros calentadores infrarrojos siguiendo el estándar IPX5. En términos sencillos: se pueden someter a chorro de agua desde cualquier ángulo, y no se dañarán. Se trata de tener tranquilidad al usarlos.
Luz que no daña los ojos
¿Alguna vez has notado que algunas lámparas de calor emiten una luz muy intensa y deslumbrante? Es molesto, y para los bebés o niños pequeños con ojos sensibles, esa luz puede ser demasiado dañina.
Hemos resuelto ese problema. En lugar de dejar que la luz salga directamente, utilizamos un revestimiento de cuarzo filtrado o un gas halógeno específico. Esto permite mantener toda la luz infrarroja que necesitamos, pero elimina la luz azul y el brillo excesivo. No se trata de hacer que la habitación tenga un aspecto “melancólico”, sino de evitar que tus retinas sufran daños mientras te secas.
Protección contra fugas
El agua y la electricidad son una combinación peligrosa. Para evitarlo, utilizamos juntas de silicona resistentes a altas temperaturas y sellos reforzados.
Lo difícil es que estas lámparas se calientan mucho. La mayoría de los sellos se agrietan o se encogen cuando se calientan y se enfrían, y eso es precisamente cuando la humedad puede entrar y dañar la lámpara. Nuestros sellos están diseñados para expandirse y contraerse sin perder su eficacia.
Instalación fácil
Lo mejor es la velocidad de instalación. Dado que se trata de calor radiante, calienta al individuo de inmediato, en lugar de esperar a que todo el aire de la habitación se caliente.
Si estás reemplazando una lámpara antigua, estas nuevas lámparas se instalan fácilmente. Solo hay un par de cosas a tener en cuenta: son resistentes a salpicaduras, pero no a agua. No las sumerjas en la bañera. Además, asegúrate de que los cables estén conectados a tierra y de que los interruptores puedan soportar el aumento de corriente inicial cuando la lámpara arranca.
Con esto, tendrás un baño cálido y sin estrés alguno.