
Solución al problema de los “puntos fríos” en el proceso de moldeo por soplado con PET
Si utiliza hornos de marca KHS o Sidel, seguramente conocerá la frustración que supone tener botellas con superficies perladas o paredes demasiado delgadas. Es un problema realmente molesto. Por lo general, todo se debe a una sola cosa: las lámparas de infrarrojos no emiten calor de manera uniforme.
Hablemos de potencia y voltaje
Nuestras lámparas de repuesto están diseñadas para adaptarse exactamente a los valores de potencia y voltaje especificados por los fabricantes originales. Si utiliza un sistema de alta tensión, como aquellos de 400 V, en realidad está introduciendo más potencia en un tubo más corto. Esto hace que el calor se genere rápidamente. Pero eso ejerce una gran presión en los extremos de la lámpara. Para evitar que el vidrio se doble bajo toda esa presión, utilizamos cuarzo reforzado. Así, el vidrio puede resistir mejor la presión.
El ajuste adecuado y el “secreto” para lograr un buen resultado
La mayoría de estas máquinas utilizan conectores de tipo R7 o Sk15. Nuestras lámparas están diseñadas para ser reemplazos fáciles; no tendrá que manipular los cables ni lidiar con los soportes. Pero aquí está el verdadero truco: utilizamos un gas halógeno especial. ¿Por qué? Porque este gas permite que la radiación infrarroja se distribuya de manera más uniforme. En lugar de quemar solo la superficie del PET, el calor penetra en las paredes del mismo. Esa es la diferencia entre una quemadura superficial y un calentamiento uniforme.
El compromiso que debe tener en cuenta
Nuestros tubos de alta precisión logran una distribución uniforme del calor, incluso mejor que la de los productos originales. Notará que hay muchos menos “puntos fríos” en el horno. Pero hay algo importante que debe tener en cuenta: cuando se busca una mayor densidad de calor, el interior del horno se calienta mucho. Si busca la máxima potencia, asegúrese de verificar el funcionamiento de los ventiladores de refrigeración. Si el flujo de aire no es adecuado, los reflectores se sobrecalentarán y las lámparas no durarán tanto tiempo.
Al final, todo se trata de la física del filamento. Mantenemos las tolerancias de la bobina de tungsteno muy ajustadas, para que el calor se distribuya uniformemente por todo el tubo. Ya no habrá necesidad de adivinar cómo será la distribución de la temperatura.